La CR&S se construye en Milán, a mano; son pocas decenas de ejemplares por año.
La CR&S está concebida para gozar cuando se conduce y para satisfacer el gusto estético; representa por lo tanto la quinta esencia de la motocicleta en un delicado equilibrio entre la forma y su función.
La CR&S ofrece una gama infinita de variantes técnico-estéticas y se configura a través de una relación directa entre el Cliente y el Constructor.
La CR&S representa una nueva tipología de moto, en la que la ligereza y la manejabilidad, unidas a la potencia, al par motor y la erogación que se pueden controlar, permiten obtener prestaciones elevadas con extremada facilidad y con seguridad.